Desparasitación: ¿Por qué, Cómo y Cuándo Proteger a tu Gato?

Nuestros compañeros felinos son los primeros expuestos a un verdadero problema de salud pública: los gusanos. Circula un buen número de ideas falsas a propósito de estos parásitos intestinales, pulmonares o cardíacos, y pocas son las personas sensibilizadas con el problema…

Descubre cómo desparasitar a un gato.

¿Es Indispensable la Desparasitación de mi Gato?

Una multitud de gusanos diferentes pueden infestar a tu mascota. Estos parásitos internos se dividen en dos grandes categorías:

● Los Nematodos, más conocidos como «gusanos redondos», que incluyen el ascaris, anquilostomas, oxiuros…

● Los Cestodos, o «gusanos planos» (conocidos bajo el nombre de tenia en humanos), incluyen: la tenia bovina, la tenia porcina, el equinococo, el Dipylidium caninum

Los gusanos, que pueden haber infestado a tu gato durante mucho tiempo sin ningún signo aparente, en ocasiones tienen consecuencias dramáticas para su salud: diarreas agudas, deshidratación, lesiones intestinales, anemias graves, enfermedades pulmonares agudas… ¡Desparasitar a tu gato es esencial!

Desparasitación: una Medida de Seguridad para Toda la Familia

Algunos gusanos se transmiten de animales a humanos. Es necesario redoblar la atención si tu hijo/a tiene la costumbre de acariciar al gato o de compartir cama y juguetes, ya que los huevos de estos llamados «gusanos zoonóticos», pueden contaminarlo/a también.

En el ser humano los riesgos para la salud pueden llegar a ser graves (hasta el punto de necesitar una intervención quirúrgica), especialmente para las personas con un sistema inmunitario debilitado, como los niños y los ancianos. Por lo tanto, la desparasitación de tu gato está lejos de ser un producto veterinario anodino para la salud de los miembros de la familia y de las personas que pueden entrar en contacto con tu mascota felina.

Mi Gato casi nunca sale al exterior, ¿Es Necesario Desparasitarlo?

Los lugares infectados por gusanos son muy numerosos: una simple «escapada» al jardín puede poner a tu mascota en contacto con los huevos y de este modo infectarla sin que te des cuenta. Por supuesto, el riesgo de infección por gusanos redondos o planos es mayor para los felinos que salen a cazar, pero no es cero para los gatos domésticos.

Un animal que nunca sale puede infectarse también: el parásito intestinal puede ser introducido en casa por otro animal, por los zapatos o tras una visita al veterinario. Por lo tanto, todos los gatos deben ser desparasitados. Tratar tu casa con un producto antiparasitario adecuado, tampoco está de más.

¿Cuándo debo desparasitar a mi gato? ¿Con qué frecuencia?

Los gusanos están en todas partes, todo el año. De hecho, a pesar de la práctica más extendida entre los dueños de gatos, es aconsejable desparasitar al animal unas 4 veces al año, con cada cambio de estación. Esta frecuencia deberá ser adaptada al alza o a la baja dependiendo del estilo de vida de tu animal de compañía.

Si tu animal nunca sale al exterior 1-2 veces al año
Si tu animal sale, pero no es un cazador 4 veces al año
Si tu animal es un cazador 1 vez al mes
Si tu mascota se encuentra en una zona endémica de dirofilariasis o equinococosis, o si está expuesta a personas susceptibles de estar contaminadas (niños, ancianos…). 1 vez al mes
Si tienes un cachorrito Debido al riesgo de transmisión a través de la leche:
●  1 vez cada 15 días desde la segunda semana de vida hasta el destete, luego:
●  1 vez al mes durante 6 meses.

Contrariamente a los productos anti-pulgas con una acción remanente, la desparasitación para gatos tiene una acción curativa que no dura en el tiempo: actúa el mismo día que se administra. Esto se conoce como el efecto de «descarga». Como los gusanos pueden volver en cualquier momento, es absolutamente indispensable aplicar el tratamiento regularmente.

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