Aceites Esenciales para Prevenir las Picaduras de Mosquitos

El verano es probablemente la época del año favorita de los mosquitos, que, con su picadura, a veces son además transmisores de enfermedades. Entre una variedad de métodos naturales para mantenerlos alejados, los aceites esenciales ya han demostrado su eficacia. Gracias a estos, podrás disfrutar serenamente de las alegrías de una salida al aire libre y de un hogar saludable, ¡incluso en verano!

Entre los mosquitos, son las hembras las que pican. Cumplen así su función de insectos hematófagos (toman la sangre de sus víctimas). Contrariamente a lo que se podría pensar, su propósito no es alimentarse -utilizan el néctar de las flores, como los machos-, sino asegurar la maduración de sus huevos. Así que los machos no tienen interés en picar.

Varias horas después de esta comida de sangre, las hembras ponen sus huevos en la superficie del agua. La fase acuática es indispensable para el desarrollo de las larvas. Por esta razón las zonas húmedas y el agua estancada favorecen la proliferación de esta pequeña «bestia», que es el animal más mortífero para los humanos con 725.000 víctimas cada año.

Vector de numerosos agentes patógenos, la picadura de mosquito es una amenaza potencial. Entre las enfermedades más graves se encuentran el dengue, el chikungunya, el paludismo, y, más recientemente, el virus Zika. Ciertas áreas del mundo se encuentran en alto riesgo. En caso de viajar a los trópicos, indaga sobre las condiciones de contaminación para adaptar tu protección.

¿Todos somos iguales frente a las picaduras de mosquitos?

Como sin duda habrás notado, estamos lejos de ser iguales cuando se trata de picaduras de mosquitos. Estamos habituados a escuchar que «las sangres dulces» son más propensas a ellas. Pero la realidad es algo diferente. No es una cuestión de piel ni de contenido en azúcar, sino del olor que desprende el cuerpo. Los mosquitos tienen un sentido del olfato muy desarrollado y aprecian particularmente ciertos componentes de nuestra transpiración, incluyendo el ácido láctico. El dióxido de carbono o el gas carbónico (CO2) que exhalamos a través de nuestra respiración, también los atrae en gran medida. Por lo tanto, un cuerpo que emite más calor, sudor y CO2, es el candidato preferente.

Los estudios han demostrado que las mujeres embarazadas, los consumidores de alcohol y las personas con fiebre, forman parte de esta categoría. Otras investigaciones científicas han revelado que los factores genéticos también entran en juego.

Si bien la atracción de los mosquitos es compleja de controlar, la repulsión es una importante medida preventiva con un futuro prometedor, y sobre todo una cuestión de salud pública. La reciente llegada a España de ciertas especies portadoras de enfermedades graves, como el mosquito tigre, es prueba de ello.

Los Aromas Tipo «Citronela»

Los mosquitos son cada vez más resistentes a los repelentes químicos y a los insecticidas, y cada vez se identifican más los riesgos de toxicidad para la salud. El uso de una sinergia de aceites esenciales en este contexto se está convirtiendo en una alternativa interesante. Cuando se utilizan adecuadamente, los aceites esenciales proporcionan una respuesta adecuada para el organismo, tanto a nivel preventivo como curativo, ya que también pueden utilizarse para aliviar las picaduras.

Las plantas aromáticas secretan moléculas odoríferas dotadas de numerosas propiedades. La observación de las prácticas ancestrales de las poblaciones expuestas a las plagas de mosquitos, se correlaciona con los descubrimientos científicos actuales. Los aromas de tipo Citronela están bien posicionados como repelentes de mosquitos. Esto puede explicarse por la presencia de ciertas moléculas aromáticas. Entre las más activas se encuentran el geraniol y el citronelol, que actúan alterando el sistema nervioso de los mosquitos, lo que hace que prefieran «pasar de largo».

El primer aceite de esta sinergia es el AE de Eucalipto citriodora. El nombre de esta planta ilustra perfectamente el principal olor que desprende y que permite no confundirla con otras variedades de eucalipto. Originaria de Australia, era bien conocida por los aborígenes. El aceite esencial resultante es rico en citronelol, lo que explica su potente acción repelente contra los mosquitos. Pero su acción no se detiene aquí. También es muy apreciado por sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, que son un apoyo importante en caso de picadura, ya que, si la saliva inyectada por el mosquito no causa más que un simple punto rojo, puede llegar a provocar hasta una reacción alérgica, dependiendo de la persona. Cuestión de terreno inmunitario.

De nuevo, no todos somos iguales, por lo tanto, es interesante optar por un AE con acción antiinflamatoria. Dado que su fuerte olor puede resultar desagradable, conviene incorporar un AE complementario, tanto en su acción, como en la moderación de su fragancia.

Reducir el Riesgo de Infecciones

El aceite esencial de Geranio rosa de Madagascar, de la Isla de la Reunión (Geranio bourbon) o de Egipto, responde a estas exigencias. Su muy apreciado aroma, próximo al de la Rosa, combina perfectamente con el AE de Eucalipto citriodora. Rico en geraniol, proporciona un importante apoyo adicional. Se pueden aplicar unas pocas gotas puras en el mosquitero o sobre la ropa (camiseta, calcetines y sombrero) para reforzar nuestro escudo protector.

Desde el punto de vista curativo, el aceite esencial de Geranio rosa no tiene rival. Además de proporcionar protección antibacteriana, favorece una cicatrización óptima. Una picadura es una puerta de entrada para los gérmenes patógenos: esta sinergia aromática permite reducir los riesgos de infecciones.

El Tamanu, un secreto de la Polinesia

Para una buena protección, es importante diluir estos dos aceites esenciales en un aceite vegetal adecuado, a fin de aplicar esta mezcla sobre zonas más extensas del cuerpo sin riesgo de irritación.

En las regiones remotas de la Polinesia Francesa, los secretos del aceite vegetal de Calófilo, se transmiten de generación en generación.

Este árbol tropical, conocido como tamanu por los tahitianos y foraha por los malgaches, es una parte indispensable de la farmacopea local de las islas del Pacífico. Produce unas semillas similares a las nueces verdes, de las que se extrae un aceite vegetal con numerosas virtudes, bien conocidas por la medicina tradicional de los polinesios.

Este aceite verdoso, de cierta viscosidad, está dotado a nivel cutáneo de una acción antiinflamatoria, analgésica suave, antiinfecciosa, reparadora y cicatrizante. A nivel circulatorio, protege y tonifica los capilares sanguíneos. Por lo tanto, es ideal para aliviar las molestias derivadas de las picaduras de mosquitos, que rápidamente pueden sobreinfectarse y complicarse en las zonas de clima tropical.

Los aceites esenciales son eficaces como repelentes contra los mosquitos, pero es importante tener en cuenta que la frecuencia de aplicación es la clave para una protección óptima. En promedio, es aconsejable renovar la aplicación cada 3 horas. En las zonas de alto riesgo, el uso de la sinergia se extiende a lo largo de todo el día, desde la mañana hasta la noche, y no sólo se reserva al momento de acostarse.

El aceite vegetal de Tamanu también es apreciado por su acción repelente. Su viscosidad lo convierte además en un soporte adecuado para diluir los aceites esenciales y aumentar la eficacia de la sinergia. Se vuelve líquido por encima de los 25oC. Para una mejor distribución sobre la piel, calienta la botella entre tus manos durante 30 segundos antes de aplicarlo.

Su uso está reservado a la vía cutánea. No se ingiere.

>>  Repelente Anti-Mosquitos

Indicaciones: en preventivo, repelente de mosquitos. En curativo, alivia las picaduras.

Propiedades: repele los mosquitos, antiinflamatorio, analgésico, antiinfeccioso local.

Ingredientes:

AE de Geranio rosa – hojas, Pelargonium asperum: 5 ml
AE de Eucalipto citriodora – hojas, Eucalyptus citriodora: 5 ml
Aceite vegetal de Calófilo,  Calophyllum inophyllum: 20 ml

Preparación: en un frasco de vidrio tintado de 30 ml equipado con cuentagotas, verter los aceites esenciales y el aceite vegetal en las cantidades indicadas. Cerrar y agitar.

Empleo:

–  En Preventivo: aplicar de 1 a 3 gotas de la sinergia sobre cada zona «clave» del cuerpo: muñecas, tobillos, rodillas y cuello. En caso de riesgo elevado, aplicar más generosamente sobre las zonas expuestas para una mayor protección.

–  En Curativo: aplicar de 1 a 3 gotas de la sinergia sobre la picadura, 4 veces al día, durante 3 a 8 días, según la necesidad. Para una aplicación regular durante los periodos de riesgo, es preferible el uso de esta sinergia diluida. Para un tratamiento de emergencia, puedes optar por 1-2 gotas puras sobre la picadura de AE de Espliego (Lavandula latifolia o spica).

Contraindicaciones: mujeres embarazadas o en período de lactancia, niños menores de 12 años.

>>  Spray Natural de Acción Reforzada Contra los Mosquitos

Para protegerte de los mosquitos en caso de una invasión importante y de alto riesgo, es interesante preparar un spray aromático que complemente la fórmula anterior en aplicación cutánea.

Este spray se pulveriza sobre los tejidos. Como los aceites esenciales no son miscibles en agua, se utiliza el alcohol, que además tiene la ventaja de fijar mejor los olores. Esto permitirá una prolongación de la fragancia para una acción más duradera.

Qué hacer: en un frasco de spray, verter 20 ml de alcohol de 70° y añadir 5 ml de AE de Eucalipto citriodora + 5 ml de AE de Geranio rosa. Rociar sobre la ropa y los mosquiteros 1 o 2 veces al día, según la necesidad.

No pulverizar directamente sobre la piel y mantener alejadas a las personas frágiles (mujeres embarazadas, niños pequeños…) durante la aplicación.

Consejo: rocía esta sinergia en sombreros, gorras y zapatos de verano a fin de obtener una protección óptima de la cabeza a los pies.

Para ampliar tus conocimientos sobre Aromaterapia y el empleo efectivo y seguro de los Aceites Esenciales e Hidrolatos, visita: AromasQueCuran

Deja un Comentario

Carrito(0 items)

No hay productos en el carrito.

Crear Cuenta